Los deliciosos tacos de alacrán y cucaracha garapiñada

En la CDMX, podrás degustar tacos de alacrán y cucaracha garapiñada. Se trata de comer insectos a buen costo y buen sabor, ¿te atreves a probarlos?.

Probar un delicioso taco de alacrán venenoso montado en una tortilla de maíz con nopal y acompañado de una guarnición de guacamole con chapulines, podría convertirse muy pronto en un alimento cotidiano.

Desde hace dos años, un pequeño puesto de comida prehispánica —ubicado en el corazón del famoso tianguis de la Lagunilla— se ha robado el paladar de aquellos que cada domingo acuden a “chacharear” a la calle de Comonfort y Paseo de la Reforma.

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Cucaracha garapiñada.

Atreverse a probar un taco de alacrán o de cucaracha garapiñada es de valientes, el tan solo verlos en una charola, la sensación de comerlos pareciera desagradable, sin embargo, animados por la familia y los amigos, se descubre el crujiente sabor al comer un insecto, algo único.

“El taco de alacrán me supo a chicharrón prensado y el de cucaracha sabe a mazapán, nunca los había comido y hoy me animé a probarlos” nos platica Alfredo mientras termina de probar un taco de alacrán.

La entomofagia o consumo de insectos contiene ingredientes ancestrales; Erick Gallardo, chef especializado en comida prehispánica, lleva más de 12 años rescatando estos orígenes.

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Guacamole con chapulines.

“Algunos clientes se acercan y la curiosidad los lleva aprobarlos, yo trato de decirles que el alto contenido en proteínas y vitaminas que tienen mis insectos no le pide a ningún corte de carne o cualquier otro tipo de gastronomía; se habla que podríamos regresar en un futuro a la comida prehispánica”, nos cuenta Erick Gallardo mientras prepara un taco de oruga.

El regreso de la comida prehispánica

En diversas universidades del país se ha comenzado a promover la comida prehispánica a través de proyectos sustentables como criaderos de cucarachas, alacranes, hormigas y lombrices, teniendo como resultado una posible solución para el relevo de alimentos tales como la carne o las grasas.

Puesto en La Lagunilla, Ciudad de México.

Es bien sabido que la carne roja en ocasiones suelen causar daño a nuestro organismo, en cambio se ha comprobado que los insectos tienen una gran cantidad de vitaminas, proteínas y minerales que no se encuentran en otras especies, lo que originaría en el futuro regresar a estos platillos milenarios.

Orugas fritas.

Los precios son muy accesibles, puedes pedir un insecto desde los 10 pesos hasta los 130 que es el costo de un taco de alacrán, y acompañarlos de diversas guarniciones que el chef Erick Gallardo prepara cada domingo en el famoso tianguis de la Lagunilla.

“Yo me acuerdo que de pequeña comía los chinicuiles, me encantaban, y en verdad tienen unas propiedades que ni en la carne las encuentras, no se compara ni en costos, yo si recomendaría que poco a poco nos acostumbremos a comer el alacrán y las cucarachas”, comenta la señora Teresa López.

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