Eduardo costilla, “El Coss”: el policía que se convirtió en líder del CDG

Costilla fue policía federal en Matamoros, luego ascendió a capo y operó las plazas de Tampico y Matamoros, Tamaulipas; también estuvo en Tapachula, Chiapas, uno de los pasos de droga claves del crimen organizado. *Fue capturado en 2012 y extraditado a Estados Unidos en 2015, donde se declaró culpable de todos los cargos para obtener una reducción de su sentencia, la cual está a la espera de que le sea dictada

Eduardo Costilla Sánchez, conocido en el mundo del hampa como “El Coss”, tuvo un fulgurante ascenso en el mundo criminal: De ser un policía judicial pasó a ser el líder del Cártel del Golfo, uno de los más antiguos del país, tras la captura de su amigo Osiel Cárdenas Guillén, en 2003.

Sanguinario hasta el extremo, Costilla Sánchez se alió con Cárdenas Guillén y se convirtió en su amigo más entrañable, tanto, que le pidió a su hermano Mario Cárdenas que, cuando él faltase, apoyara a “El Coss” para que se quedara al frente del grupo criminal. Y así fue.

Publicidad

El Coss estuvo al frente del Cártel del Golfo unos siete años. El 12 de septiembre de 2012 fue detenido por efectivos de la Marina Armada de México. El operativo para su detención se efectuó en la colonia Lomas de Rosales, municipio de Tampico, Tamaulipas, su feudo. En la detención participaron treinta elementos de élite. Durante su aprehensión fueron aseguradas varias armas de fuego y un lote de joyas de alto valor.

También le aseguraron un reloj y una pluma de Titanic. Entre los objetos que tenía guardados en su casa había un reloj Romain Jerome modelo automático. Todo esto tenía un valor de unos 95 mil dólares.

Y es que la pluma estaba manufacturada con materiales provenientes del Titanic, el trasatlántico que se hundiera el 15 de abril de 1912, donde murieron unas cientos de personas luego de que el buque chocara con un Iceberg en aguas del Atlántico.

Publicidad

Estas eran las adquisiciones excéntricas de Eduardo Costilla, quien además atesoró otros relojes de la marca Rólex y Cartier. Otros de sus lujos inquietantes fueron sus armas de fuego con cachas recubiertas en oro.

Eduardo Costilla, quien además atesoró otros relojes de la marca Rólex y Cartier.

En ese tiempo, Costilla Sánchez era todo un personaje del crimen organizado, tan temido como respetado. Por ello, la entonces Procuraduría General de la República ofrecía por su cabeza 30 millones de pesos. Como ya era un capo conocido en Estados Unidos, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por información que condujera a su captura.

Cuando era sólo una pieza del Cártel del Golfo, “El Coss” operaba en Tampico, Tamaulipas. Esa era su plaza principal. En otro tiempo tuvo a su cargo la plaza de Tapachula, Chiapas, clave en el paso de droga de Guatemala hacia México. Después comenzó a operar en el municipio de Miguel Alemán. Ahí se le conocía con varios alias: además de “El Coss” también le decían “Costilla”, “George XX” y “Sombra”-
Cuando fue capturado, el gobierno de Felipe Calderón festinó el golpe al cártel del Golfo. En ese tiempo, el gobierno llevaba varios años sumergido en una guerra en contra del crimen organizado, pero particularmente contra el tráfico de drogas, la expresión más violenta.

En ese tiempo, Costilla Sánchez fue considerado el segundo hombre más importante del crimen, después de Joaquín “El Chapo” Guzmán, que encabezaba el cártel de Sinaloa, entonces en etapa de construcción.
Casi en forma paralela a la captura de “El Coss”, el gobierno desmanteló un grupo de sicarios del cártel del Golfo. Fueron detenidos “Miguel N” –apodado “El Güero” –, Jaime “N” –“El Corona” y Ernesto N, éste último, líder de una plaza a cargo del cártel del Golfo.

“El Coss” operaba en Tampico, Tamaulipas

En ese tiempo, el Cártel del Golfo había roto relaciones con Los Zetas, que había iniciado a finales de los años noventa como un brazo armado conformado por exmilitares desertores del Ejército.

Cuando fue capturado Osiel Cárdenas, en el año 2003, en Matamoros, mediante un operativo realizado por el Ejército, quien asumió el liderazgo del grupo criminal fue Ezequiel Cárdenas Guillén, apodado “El Tony” Tormenta. Pero su liderazgo duró poco tiempo: murió en un enfrentamiento con las Fuerzas Armadas. Así fue como “El Coss” se hizo cargo del cártel.

Cuando Costilla Sánchez se convirtió en el jefe máximo del cártel del Golfo, ya estaba fichado dentro y fuera de México: La Armada de México informó que el capo estaba relacionado con dos averiguaciones previas, integradas por la PGR, y dio a conocer que en Estados Unidos tenía una indagatoria en una corte de Texas.

Eduardo Costilla Sánchez, conocido en el mundo del hampa como “El Coss”.

Publicidad

¿Qué te parece esta noticia?