Tolerancia Cero contra quienes atenten en perjuicio de la infancia en Nayarit.
Por: Armando G. Barrera | criticadn.mx
La Fiscalía General del Estado de Nayarit asestó un nuevo golpe contra quienes son señalados de cometer delitos en perjuicio de niñas, niños y adolescentes. Elementos de la Agencia de Investigación Criminal cumplimentaron en Tepic una orden de aprehensión contra Cupertino “N”, por su probable participación en hechos que la ley señala como abuso sexual y corrupción de menores, cometidos presuntamente en agravio de una niña, cuya identidad permanece bajo reserva.
El detenido fue puesto a disposición del Juez de Control de Primera Instancia del Sistema Acusatorio y Oral, con sede en Tepic, quien deberá determinar su situación jurídica conforme a la ley y a los principios de presunción de inocencia y debido proceso.
Como se recordará, el Código Penal de Nayarit establece para la corrupción de menores de 18 años una pena de 4 a 8 años de prisión, además de multa de 80 a 200 días y el pago de la reparación de los daños y perjuicios. En cuanto al abuso sexual, las reformas aprobadas en marzo de 2026 endurecieron las sanciones y contemplan penas de hasta 9 años de prisión, además de multas que pueden superar los 100 mil pesos, dependiendo de las circunstancias del caso.
Desde la llegada de la Fiscal General Elvia Ludmila Heredia Verdugo, la Fiscalía ha colocado como una prioridad la persecución de los delitos cometidos contra mujeres y, particularmente, la protección de niñas, niños y adolescentes. La propia legislación nayarita refleja una política de mayor protección a las víctimas menores de edad: delitos como corrupción de menores y abuso sexual forman parte de los ilícitos cuyo plazo de prescripción comienza a computarse a partir de que la víctima alcanza la mayoría de edad.
Y con la política de que en Nayarit no debe existir refugio para quienes atenten contra la niñez, la captura de Cupertino “N” representa el avance de una investigación que deberá ser resuelta por las autoridades judiciales, pero también envía un mensaje contundente: contra los delitos que afectan a las niñas y los niños, la justicia debe actuar con firmeza y sin impunidad.




















