La presidenta rechazó divisiones dentro de la Cuarta Transformación y aseguró que la cooperación internacional no implica subordinación; también destacó avances en seguridad, economía, empleo y bienestar.
Por: Agencias | criticadn.mx
Con un llamado a mantener la unidad, defender la dignidad nacional y continuar con el proyecto de transformación, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este martes su Segundo Informe de Gobierno, en el que destacó avances en materia de seguridad, economía, empleo y programas sociales, además de fijar una postura firme frente a cualquier intento de subordinación de México ante otras naciones.
Desde el Patio de Honor de Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que el país atraviesa una etapa de transformación en la que, dijo, el pueblo mantiene el rumbo de las decisiones nacionales. En ese contexto, descartó que existan divisiones o rompimientos dentro de la Cuarta Transformación.
Sheinbaum afirmó que el objetivo de su administración es consolidar un gobierno cercano a la población, sustentado en la honestidad, la austeridad y el bienestar social.
Uno de los principales mensajes del informe estuvo dirigido a la relación de México con otras naciones, particularmente con Estados Unidos. La presidenta aseguró que su gobierno seguirá privilegiando el diálogo y la cooperación internacional, pero sin renunciar a la independencia ni a los principios constitucionales del país.
La jefa del Ejecutivo federal dejó claro que la colaboración entre naciones debe partir del respeto mutuo y que, en el caso de México, la soberanía y la integridad territorial son asuntos que no están sujetos a negociación.
En materia de seguridad, Sheinbaum reportó una reducción de 51 por ciento en los homicidios dolosos desde octubre de 2024 hasta julio de 2026. También señaló que durante este periodo fueron detenidas alrededor de 63 mil personas relacionadas con delitos y se aseguraron miles de armas de fuego y cientos de toneladas de drogas.
La estrategia federal, explicó, se sostiene en cuatro líneas principales: atender las causas de la violencia, fortalecer la Guardia Nacional, ampliar las capacidades de inteligencia e investigación y reforzar la coordinación entre las instituciones de seguridad.
En el terreno económico, la presidenta destacó que México mantiene estabilidad pese al escenario internacional y las presiones derivadas de la política comercial estadounidense. Informó que la inversión extranjera directa alcanzó los 35 mil millones de dólares durante el primer semestre de 2026, mientras que la población ocupada llegó a 60 millones de personas y la tasa de desempleo se ubicó en 2.7 por ciento.
Otro de los puntos destacados fue el ámbito laboral. Sheinbaum habló de una nueva etapa para los trabajadores mexicanos, al referirse al incremento de los salarios y a las reformas impulsadas durante los gobiernos de la Cuarta Transformación.
También resaltó la reducción gradual de la jornada laboral hasta llegar a 40 horas semanales en 2030, así como la incorporación de trabajadores de plataformas digitales a esquemas de seguridad social.
En materia social, la presidenta hizo énfasis en los programas dirigidos a estudiantes, jóvenes, familias y comunidades indígenas. Señaló que millones de alumnos reciben actualmente becas y apoyos educativos, mientras que su administración mantiene programas de vivienda y acciones encaminadas a mejorar las condiciones de vida de la población.
Respecto a infraestructura, destacó los avances en la rehabilitación de carreteras, el desarrollo de nuevos proyectos industriales y el crecimiento de obras estratégicas de transporte.
Al concluir su mensaje, Sheinbaum insistió en que su gobierno no pretende apartarse del rumbo trazado por el pueblo mexicano y sostuvo que la transformación debe continuar bajo principios de honestidad, justicia y bienestar.

La presidenta cerró su intervención con una definición política y nacionalista: México, afirmó, es un país libre y soberano que busca relacionarse con el mundo desde la cooperación y el respeto, pero sin aceptar subordinaciones.
Con ello, el Segundo Informe de Gobierno no sólo presentó un balance de los primeros 23 meses de administración, sino que también sirvió para reafirmar el discurso de unidad dentro de la Cuarta Transformación y la defensa de la soberanía como uno de los principales ejes del gobierno federal.























