Se registra en México primer caso de trombosis por vacuna AstraZeneca

Sí es una enfermedad secundaria a raíz de la vacuna AstraZeneca, pero es muy raro, y no es fatal su se diagnóstica a tiempo y se trata como debe de ser.

El doctor Roberto Ovilla Martínez, jefe de hematología y trasplantes de médula ósea del hospital Ángeles Lomas, asegura que el ingeniero Francisco Aguirre Orozco —quien se halla hospitalizado desde hace 6 días—, ha recibido un tratamiento exitoso a base de inmunoglobulina intravenosa, que le ha permitido superar el grave cuadro de trombocitopenia inducida, que le provocó la aplicación de la primera dosis de la vacuna Covid-19 AstraZeneca.

De hecho, se trata del primer caso registrado a nivel continental. Este fue diagnosticado el viernes 2 de abril por Ovilla Martínez y su colega Víctor Manuel Vidal González, miembro del Corporativo Hospital Satélite de Naucalpan, donde el paciente de 94 años se recupera.

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Ambos realizaron el diagnóstico y establecieron el tratamiento respectivo. El especialista, egresado de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) e integrante del Grupo Cooperativo de Hemopatías Malignas, en entrevista exclusiva confirma que se trata de un paciente de 94 años, que al igual que muchos otros adultos mayores, fue inmunizado el pasado miércoles 31 de marzo con la primera dosis de esta vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y la empresa farmacéutica con sede en Cambridge, Reino Unido. Informes provenientes de Europa —donde la vacuna ha sido utilizada en forma masiva—, refieren que la AstraZeneca, en contraparte con las otras utilizadas a nivel mundial, ha producido diversos efectos secundarios, de entre ellos varios casos de trombosis atípica, que han provocado en algunos casos la muerte de los inoculados.

Tan solo en el Reino Unido se han contabilizado 7 fallecidos por esta razón. Incluso, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), consideró que existe la posibilidad de casos de trombos relacionados con la aplicación de la vacuna AstraZeneca en adultos mayores con plaquetas bajas, por la respuesta inmune que esta provoca: “una condición muy parecida a la que se presenta en pacientes tratados con heparina”.

“Este fenómeno de reacción secundaria es ya un problema real en nuestro país y es el primer caso diagnosticado y tratado en México” —señala el especialista—, pero aquí el tema no es desalentar el programa de vacunación, sino, por el contrario, estimular la alerta de la población en general y principalmente de la comunidad médica nacional, para que sepamos reconocer el problema; para que no lo minimicemos y hagamos todo lo que esté en nuestras manos para salvar la vida de quien por desgracia resulte afectado.

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Ovilla Martínez, desde el inicio de la pandemia se ha abocado al tratamiento de pacientes de Covid-19  con tratamientos antiinflamatorios novedosos.  “Tengo varias publicaciones sobre el particular y ahora nos ha tocado este caso de trombocitopenia inducida por vacuna, que considero es el primero en todo el continente americano, tomando en cuenta a Canadá, que utiliza esta vacuna, pero sin incluir a Estados Unidos, cuya población ha sido inoculada sólo con vacunas de Pfizer-BioNTech,  Moderna y Johnson & Johnson, por lo que no se ha presentado un caso como el de México o los que se han registrado en territorio europeo”, explica. —Una vez que ya se registró y documentó este primer caso en territorio nacional ¿no cree usted que se desaliente la utilización de esta vacuna, por temor a una reacción secundaria de este tipo? —Yo no diría que se deje de vacunar con la AstraZeneca, sino lo que hay que reconocer es que estos cuadros sí pueden presentarse y sí son reales.

En tanto, sigue la vacunación en todo el país.

Lo reportaron hace pocos días naciones europeas como Alemania o Dinamarca y esto ocasionó que en estos países se frenara poco más de una semana la aplicación de esta vacuna. Se  suspendió precisamente porque se reconoció este fenómeno, poco frecuente, pero por el cual existen testimonios de que la vacuna induce una trombosis.

Afortunadamente, desde el pasado 27 de febrero, el cuadro fue bien identificado en Europa y se le conoce médicamente como trombocitopenia inmune protrombótica inducida por vacuna, como el caso que diagnosticamos el viernes, 2 de abril.

Estar a la vanguardia de las investigaciones nos permitió rápidamente hacer el diagnóstico. Fue así como nos encontramos frente al primer caso en México.  Sobre este síndrome, hasta ese momento no había reportes en México, ni en América Latina o Canadá. Analizamos  todo el cuadro, idéntico a los que se han reportado y le dimos el tratamiento que consideramos más adecuado y que igualmente está recomendado por los centros más importantes de salud de varios países de Europa. —¿Podría explicarme qué tipo de condiciones presentaba el ingeniero Francisco Aguirre Orozco luego que fue vacunado y llegó en busca de auxilio médico?  —Sí.

Él fue trasladado por sus familiares, luego que empezaron a notar que él se hallaba muy somnoliento y dormitaba todo el día; perdió el apetito, situaciones que pese a sus 94 años, él no presentaba. Por lo tanto, decidieron acudir al Hospital Corporativo Satélite, donde inicialmente se le practicó una biometría, que nos mostró que sus plaquetas estaban muy bajas, hasta un nivel de 60 mil. Las plaquetas evitan el sangrado y facilitan la cicatrización y su nivel normal es de 150 mil a 400 mil por microlitro.

Una biometría previa, que le habían realizado en febrero de este mismo año, había presentado un registro de 320 mil plaquetas, es decir, un nivel normal. Al día siguiente de su arribo al hospital, él registró 30 mil y posteriormente 17 mil. El domingo y el lunes  los pasó con esos niveles.  Las plaquetas nos ayudan a evitar sangrados, pero en este caso particular, estaban trombosando; es decir, las miles o millones de plaquetas que tenemos, a veces llegan a formar pelotitas, trombos en los vasos sanguíneos, y esto genera el denominado cuadro trombótica.

El fin de semana, el paciente de referencia estuvo en riesgo de muerte, lo mismo por trombosis que por hemorragia. Iniciamos el tratamiento indicado —como es la aplicación de inmunoglobulina intravenosa—, y su cuerpo logró un incremento de 33 mil plaquetas y posteriormente llegó a las 44 mil. Probablemente, éstas irán en aumento. El paciente ha estado lúcido y habla y mueve todos los miembros de su cuerpo.

El deseo de comunicar lo que este caso representa, va en el sentido de crear una alerta, y repito, como se lo dije anteriormente, lo hago sin la menor intención de tratar de generar pánico colectivo o animadversión por la vacuna Covid-19 AstraZeneca.  Sin embargo, resulta paradójico el hecho de que si por más de un año te cuidaste y no te infectaste por Covid y cuando tienes oportunidad de aplicarte la vacuna, ésta te genere un efecto adverso que puede incluso matarte. Y es una lástima porque ninguno quisiera morir en ese intento.

Y precisamente en esto va la alerta: sí existe el síndrome; sí es secundario a la vacuna AstraZeneca y no debe ser fatal; lo debemos diagnosticar a tiempo, y por supuesto, se le debe tratar adecuadamente. Esos serían los puntos por los cuales yo quiero que nos mantengamos en alerta.

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