En un operativo de vigilancia, fuerzas federales y estatales asestaron un golpe contundente contra el crimen organizado al decomisar un peligroso arsenal en plena vía pública.
Apenas se acaba de informar que el pasado 27 de abril de 2026, el mismo día que atraparon al capo Audías Flores Silva «El Jardinero», aquí en Nayarit; elementos del Ejército Mexicano, en coordinación con la Guardia Nacional y la Policía Estatal, desplegaron el denominado “Plan Antibloqueo”, logrando un aseguramiento el el municipio de acaponeta que encendió las alarmas en la región.
Cuando estaban patrullando brindando seguridad a la población y para evitar que se incendiaran coches y se taparas las carreteras, los uniformados vieron a lo lejos a un grupo de sujetos armados, los cuales al ver a los miembros del orden se echaron a correr y tiraron lo que traían en sus manos. En el lugar fueron incautados cinco fusiles de asalto AK-47, armas de alto poder capaces de desatar una masacre en cuestión de segundos.
Pero eso no fue todo. Junto con los rifles, las autoridades encontraron 950 cartuchos calibre 7.62×39 mm y 35 cargadores metálicos, lo que evidencia la magnitud del peligro que acechaba a la población.
Fuentes extraoficiales señalan que este tipo de armamento es comúnmente utilizado por grupos delictivos para imponer control territorial mediante la violencia, lo que ha generado preocupación entre los habitantes de la zona.
El material asegurado ya fue puesto a disposición de las autoridades competentes, quienes han iniciado las investigaciones para esclarecer su origen y dar con los responsables. Mientras tanto, la pregunta queda en el aire: ¿cuántos arsenales más permanecen ocultos en las sombras?
La tensión crece en Acaponeta, donde este decomiso revela una realidad inquietante que no puede ser ignorada.